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Gráfica, tecnología e imagen en movimiento

Aquí les dejo la introducción que realizamos a la charla del estudio Ants.tv, en el marco de las Jornadas de Nivel Superior organizadas por Gutenberg en la Argentina Gráfica 2010.

El que repite “la tecnología es determinante del proceso de diseño”, “la tecnología es determinante del proceso de diseño” soy yo, tratando de transmitir la idea de que la tecnología es determinante del proceso de diseño. Espero que se haya entendido.

Lamentablemente, todavía no he podido conseguir alguna filmación con la parte interesante de la charla, cuando hablan Maia Losowska y Sebastián Blanco, de Ants; pero la intro tiene sus momentos, aquí va. Enjoy!

Argentina Gráfica 2010: Imagen digital en movimiento

Este jueves 21 y viernes 22 de octubre se realizarán las Jornadas de Nivel Superior que Gutenberg organiza año tras año, enmarcadas en esta ocasión en la Argentina Gráfica 2010 (que tiene lugar en el predio de la Rural del 18 al 23 de octubre).

En este contexto, y en nombre de la cátedra Computación Gráfica III de la carrera de Diseño Gráfico en Gutenberg, el viernes 22 a las 17hs. charlaremos un rato sobre la imagen digital en movimiento junto a nuestros amigos —invitados de honor— Maia Losowska y Sebastián Blanco de Ants.tv. Se trata de un estudio de motion graphics dedicado al broadcasting design, que ha realizado trabajos para Warner, Infinito, IdMagazine, América tevé, Sony, Fox, VH1, Universal, Fx, Encuentro, TN, entre otros.

Nos interesa, en particular, charlar sobre las relaciones entre la tecnología y las prácticas de diseño que trabajan con la imagen en movimiento. Creemos que el aspecto tecnológico es siempre determinante del proceso proyectual y, en este sentido, lo es también del resultado final, devenido ya en pieza de diseño que opera culturalmente, resignificando y modificando las prácticas sociales.

¡Allí los esperamos! Será una gran oportunidad para aprender sobre la experiencia de un estudio de motiongraphics y debatir sobre otras cuestiones relacionadas al universo digital, el diseño gráfico y la industria gráfica en general.

Programa:

Jueves 21 de octubre de 2010, 19 a 22 hs.

Tecnología Digital en la Industria Gráfica
Las seis eras de la gráfica digital

19.00: Apertura. Roberto Candiano, Rector y Andrea Gergich, Directora de Estudios de Nivel Superior

19.10-19.55: Las seis eras de la gráfica digital: cómo llegamos hasta aquí y hacia dónde vamos

Presentación > Norberto Plesniak, Coordinador Carrera
Producción Gráfica
Disertante > Edgardo García
La tecnología digital llegó a la gráfica de manera desordenada, mayormente a través de paradigmas que en ningún momento fueron concebidos para el medio en el que luego crecieron y fructificaron. Algunas tecnologías están ya en su madurez; otras, sin darnos cuenta, tengan quizás fecha de defunción. A riesgo de equivocarnos, no podemos ceder a la tentación de especular sobre lo que viene, basándonos en el camino que hemos recorrido. En estas Jornadas exploraremos los cambios que la tecnología digital introdujo en nuestras vidas (gráficas), sus frutos, sus promesas y, por qué no, sus cuentas pendientes, a través una “disección” de la historia digital en seis etapas o eras, que representan otras tantas olas de cambios y crisis.

19.55-20.05: Intervalo

20.05-21.00

Invitados > Gabriel Spregelburd y Marcello Molinari
Moderador > Edgardo García

Viernes 22 de octubre de 2010, 17 a 21 hs.

Nuevas fronteras del desafío digital: diseño en movimiento y soluciones digitales alternativas

17.00: Apertura. Roberto Candiano, Rector y Andrea Gergich, Directora de Estudios de Nivel Superior

17.15-18.45: Un acercamiento al mundo de la imagen digital en movimiento

Presentación > Marina González Carrera, Coordinadora Carrera
Diseño Gráfico
Cátedra Gutenberg > Prof. Lucas Mourelle – Computación Gráfica III
Invitados > Estudio Ants.tv: DG Maia Losowska – DG Sebastián Blanco

El Estudio Ants presenta la experiencia de abordaje del mundo digital en movimiento desde la formación de diseño gráfico. El estudio, especializado en motion graphics y dedicado al broadcasting design, desarrolla identidades comunicacionales mediante la experimentación y exploración de nuevos lenguajes. El estudio ha realizado trabajos para Warner, Infinito, IdMagazine, América tevé, Sony, Fox, VH1, Universal, Fx, Encuentro, TN, entre otros.

19.00-20.45: Diseño con software libre

Presentación > Andrea Gergich, Directora de Nivel Superior
Cátedra Gutenberg > TSAG Matías Alli – Tecnología Gráfica III y IV
Invitado > DG Guillermo Espertino

La charla explora las cualidades de este modelo de desarrollo, sus principales características y virtudes. Luego de esta introducción, trabajaremos en el armado de una pieza mediante aplicaciones desarrolladas bajo esta modalidad. Para cerrar la charla se mostrarán diferentes alternativas para las tareas más habituales dejando un espacio para preguntas y respuestas.

HTML5, Flash, y otras armas de destrucción masiva

En los últimos meses se ha hablado, escrito y discutido muchísimo acerca de cuestiones relacionadas con el universo del desarrollo web, el desarrollo de aplicaciones para smartphones y depravaciones similares, cuestiones político-filosóficas acerca del futuro de la web y del modelo de negocio de las empresas más pesadas dedicadas al software. Todo en la misma bolsa.

¿Un post más acerca de todo esto? En serio… ¿otro más? Sip. Un poco porque contar me ayuda a ordenar las ideas y otro porque probablemente le sirva a alguna que otra persona interesada, que todavía no hubiera llegado a entender de qué se trata todo esto, por qué tanto revuelo y cómo se relacionan estos asuntos entre sí.

First thing first

A continuación, una breve reseña descriptiva de algunas cuestiones:

  • Hace algunos años (en el 2000 aproximadamente) la W3C intuyó que el futuro de la web no podría montarse sobre nuevas versiones del viejo y peludo HTML —ya muy vapuleado—. Decidieron lanzar al ruedo una nueva recomendación, que sentaba las bases de una línea de pensamiento renovada, un HTML más ordenado, limpio y estructurado, uno basado en el estándar XML: así nació el XHTML. Hoy, diez años más tarde, nos encontramos ante una situación similar: con una W3C que decide —en vez de continuar la lógica del XHTML y generar una versión 2.0— volver a la ruta del HTML y se encuentra as we speak desarrollando el mentado HTML5 (cambio de rumbo que se vio influenciado por el trabajo realizado por el WHATWG). Casi una marcha atrás, pero no.
  • Apple, empresa que diseña y fabrica la línea de smartphones más popular del mercado, se niega a permitir la ejecución de Flash en sus artefactos. Adobe pone el grito en el cielo al tiempo que algunos usuarios. Steve Jobs, CEO de Apple, publica una carta en abril de este año, en donde explica el por qué de su decisión. Adobe responde con una campaña publicitaria titulada “We love Apple”.
  • Apple apoya el formato HTML5 y se instala en el mercado que la Plataforma Flash está en decadencia, con la nueva versión de HTML como su verdugo y sucesor. Nace la rivalidad HTML5 vs. Flash.
  • Tooodo el mundo enloquece con las vistosas nuevas posibilidades de lo que dan en llamar HTML5 (aunque en muchos casos se trata de posibilidades absolutamente factibles aún sin la utilización del dichoso HTML5). Hay la sensación de que algo groso, muy groso, está ocurriendo en el universo del desarrollo web.

¿Qué demonios está ocurriendo?

Trataremos de ordenar un poco el panorama, ahora sí, olvidando la poca objetividad que pude esbozar en los párrafos anteriores. Todas estas cuestiones se relacionan íntimamente. Veremos…

¡Que vivan los estándares!

Durante un largo tiempo, desarrolladores web y otros evangelizadores han invertido una enorme cantidad de energía en la utilización de estándares. —Me incluyo en la humilde y pequeñísima porción que me toca: comencé a utilizar estándares XHTML y CSS allá por el 2003 en trabajos para clientes, todo se veía para el traste en Internet Explorer y los clientes me querían mandar a matar.— Esto se hizo con muchísimo esfuerzo, contra la corriente y en oposición a muchos intereses económicos. Ha sido una tarea hercúlea que dio sus frutos: hoy podemos decir que los estándares web gozan de buena salud, buena publicidad y buen funcionamiento en casi todos los navegadores web.

¿Qué significa esto? Significa, entre otras cosas, que un sitio web desarrollado acorde a estándares tiene una alta probabilidad de funcionar correctamente en una gran cantidad de navegadores web. Significa, también, que personas no videntes, con visión reducida o problemas motrices severos, pueden navegar sin mayores inconvenientes gracias a una web más accesible. Esto último es muy importante: es equivalente a rampas y ascensores en edificios públicos.

En el pasado, algunas empresas (principalmente Microsoft) vieron esta democratización en cuanto a la libre elección de navegadores web como una amenaza contra la preponderancia del Internet Explorer, e hicieron todo lo posible por retrasar el avance en relación a los estándares web. Las consecuencias de esta estrategia han sido tan fuertes que aún hoy lo sufrimos a diario, tanto navegantes como desarrolladores.

¿Qué ha cambiado?

Los intereses económicos han cambiado. Por estos días, Apple —cuyo capital ha superado al de Microsoft muy recientemente—, basa la porción de su negocio con mayor crecimiento en sus plataformas mobile, esto es: iPhone, iPod touch y iPad. Estos artefactos son computadoras —mi Motorola W375 también, aunque sea menos evidente— pero, a diferencia de sus hermanas de escritorio, tienen menos velocidad de procesamiento, sus componentes son muy pequeños, se encuentran empaquetados de la manera más comprimida posible, y deben economizar la potencia de procesamiento al máximo para evitar el sobrecalentamiento y utilizar el menor consumo de batería posible.

Apple necesita del HTML5, y no es una cuestión de filantropía. Lo necesita porque puede brindarle contenido textual, imagen, animación, video, audio e interactividad utilizando pocos recursos. Los desarrolladores web nos encontramos ante una situación muy extraña: de repente el gran capital está a favor de los estándares web. ¿Algo andará mal? Not quite.

What’s up Flash?

El asunto Flash está sobredimensionado, salvo que se lo mire desde el interior mismo de los cuarteles de Adobe. La remota posibilidad de la desaparición de Flash, debe preocupar a nadie salvo a sus mismísimos fabricantes. En lo personal, le tengo muchísimo cariño a la Plataforma Flash, me ha dado de comer durante años, ha significado el 70% de mi trabajo de programación diario, pero debo admitir que la Web será un lugar tanto más feliz cuanto menos preponderancia posea Flash.

Las dos virtudes más importantes de la Plataforma Flash son:

  • Un altísimo grado de interactividad, incluyendo texto, imagen, animación, audio y video.
  • Fidelidad absoluta entre diferentes plataformas. Un contenido Flash se verá exactamente igual en Mac OS, Windows, y en algunos casos Linux, incluso cuando vistos en diferentes navegadores como Internet Explorer, Firefox, Safari, etc.

Por otro lado, los grandes problemas del Flash son:

  • Una performance paupérrima. Basta con mover un objeto más o menos grande (una foto que ocupe toda la pantalla, digamos) para que algunas notebooks levanten su temperatura en segundos.
  • Una cantidad incontrolable y muchas veces indocumentada de bugs. Aún en la última versión de su lenguaje de programación, ActionScript 3.0, programar en la IDE de Flash suele ser un safari infernal a lo desconocido.

¿Comienzan a vislumbrar el asunto? Flash tenía sentido en una realidad donde la fidelidad de un mismo contenido entre navegadores era muy pobre (una misma página web se veía y funcionaba de formas diferentes según desde qué navegador se ejecutara), y donde alcanzar un alto nivel de interactividad que incluyera audio, video y animación era imposible en el marco de los formatos estándares propuestos por la W3C.

Ahora bien, hemos sido testigos de la carrera de Intel y AMD por generar procesadores cada vez más rápidos y poderosos, pero esos tiempos se han acabado. El mayor interés actual es lograr un alto poder de procesamiento, en poco espacio, con poco consumo de energía y poca necesidad de ventilación. El gran capital necesita procesadores que puedan hacer funcionar sus nuevos gadgets para la burguesía tecnológica y software altamente optimizado que acompañe dicho ahorro de energía.

Como dijimos, Flash sufre de una performance paupérrima, un pésimo uso de la energía y está lleno de bugs. Que se cuelgue una aplicación en una computadora de escritorio es una cosa (force quit o ctrl+alt+delete y chau), que se cuelgue una aplicación en un teléfono móvil implica que la batería se consuma en unos pocos minutos: un día entero de incomunicación.

Contenido semántico

En los últimos años se habló mucho acerca de la web semántica. El asunto merece un post al margen, pero haré un breve reconto de por qué es importante en medio de todo este asunto.

La web abriga una cantidad demencial, inimaginable, incuantificable, infernalmente gigante de contenidos. Esto dificulta un tanto su accesibilidad. Cómo encontrar el contenido necesario entre semejante cantidad de datos es uno de los grandes temas en el campo de preocupaciones de científicos, ingenieros especializados y desarrolladores web. La respuesta es simple: hay que ordenar el contenido de alguna forma, hay que darle estructura.

El asunto es que la mayoría de las veces, quienes buscan entre el contenido son robots. Google puede mostrar una lista de resultados más o menos útiles en nuestras búsquedas, porque periódicamente envía una tropa de robots a darse una vuelta por la web, y a anotar lo recolectado en bases de datos. Cuanto mejor entienda la información este robot, más efectiva será la lista de resultados que ofrezca el motor de búsqueda.

La estructuración de ciertos tipos de datos en formas estándar, permite que estos robots puedan comprender la naturaleza de la información y sus relaciones. Por ejemplo, en los sitios web que están bien desarrollados y acorde a estándares, el robot de Google entiende qué partes de cierta página son más importantes, cuáles textos son títulos, a qué párrafos corresponden, de qué tratan las imágenes, etc.

Hoy en día, existen propuestas estándares para codificar muchos tipos de datos, por ejemplo un evento. Esto implica que es hipotéticamente viable, con la ayuda de Google y un smartphone con GPS, pararse en cualquier esquina de Buenos Aires y buscar eventos que ocurran de aquí a 4 horas, en un radio de 20 cuadras. Esto se hace posible únicamente en el marco de una web semántica, que sigue ciertos estándares.

¿Por qué nos interesa todo esto? Porque la información que se encuentra en un archivo HTML o XHTML (es decir, en una página web), es información que se encuentra accesible a robots, y que puede estructurarse semánticamente sin problemas. El Flash no lo permite, y es probable que no lo permita nunca, salvo que cambien cuestiones de la naturaleza de fondo de la tecnología.

¿Desaparecerá el Flash?

No creo. Pienso que se va a enfocar fuertemente al desarrollo de aplicaciones multiplataforma, lo que hoy en día Adobe llama Air, o tecnologías similares. Sin dudas la utilización de Flash en web está decreciendo, esto es un hecho. Apple ha ayudado mucho a acelerar el proceso. Vale la pena aclarar, sin embargo, que todavía no ha salido al mercado una versión del Flash Player que funcione en dispositivos móviles —con o sin manzana— por lo que está por verse si efectivamente Flash estará disponible en celulares y tabletas interactivas. Hoy en día hay un beta del Flash Player corriendo en un beta de la próxima versión de Android, el sistema operativo mobile de Google.

En ciertos casos clave, cuando se necesite un altísimo nivel de interactividad con una curva de aprendizaje más o menos sencilla, la tecnología de Adobe seguirá siendo una buena opción. Mientras tanto, sólo queda observar atentamente cómo se desarrollan los hechos, e ir practicando muuucho JavaScript ;-)

Explorer go home

Quienes trabajamos en el desarrollo de sitios web sabemos que el Internet Explorer, de Microsoft, es de lo peor. Lo sabemos, no por nuestro fanatismo geek, los numerosos artículos que versan sobre sus vulnerabilidades en materia de seguridad, o por boca de terceros, sino porque sufrimos diariamente sus caprichos y su incorrecta interpretación de código HTML y CSS.

Cuando terminamos de escribir el código y los estilos de un sitio, cuidando que todo esté acorde a los estándares dictados por la W3C, y pasamos a testearlo en diferentes navegadores, vemos que la mayoría muestra las páginas de la forma esperada… la mayoría, salvo el Internet Explorer. De ahí que estamos obligados a introducir hacks —en muchos casos incluso código no estándar— para reparar el problema. Este fenómeno suma horas, complicaciones inesperadas, incertidumbre y stress a nuestra tarea de desarrollo.

Una posible solución a largo plazo, es procurar que los usuarios elijan otros navegadores y dejen de utilizar IE (algo que está ocurriendo: las estadísticas de los últimos años muestran cómo viene perdiendo terreno el que alguna vez fue el navegador más utilizado).

Educar al soberano:

Dejar de incluir hacks en los sitios que desarrollamos sería una buena táctica; algo así como una guerrilla de insurrectos desarrolladores web —aunque convengamos que sería complicado explicarle a nuestro cliente que ve su sitio destartalado porque está utilizando Internet Explorer, que es el peor navegador, y entonces debiera cambiarlo y utilizar Firefox, o Chrome o Safari, lo mismo que los demás visitantes del sitio—. Eso es imposible. El cliente quiere que su sitio se vea perfecto en todos los principales navegadores, especialmente en el bendito Explorer.

Estos pocos días que transcurrieron desde que puse en marcha mi blog personal me han enseñado mucho. Ayer, por ejemplo, pensé que tener un sitio web personal implica hacer lo que se me de la gana. Decidí que no agregaría hacks para solucionar los errores de interpretación de IE, y que aportaría mi granito de arena para explicarle a los navegantes usuarios de Explorer que les convenía utilizar otros navegadores. Decidí incluir un cartel —visible únicamente para usuarios de IE— que los alerte e invite a probar otras alternativas.

Hay muchas maneras de presentar contenido únicamente a Internet Explorer. Voy a explicar a continuación cómo está resuelto en el caso de este sitio web en particular.

A modo de receta de cocina, diré que haremos uso de:

  • los comentarios condicionales de IE.
  • un poco de javascript no intrusivo.
  • css a gusto para condimentar.

Comentarios condicionales:

Quizás porque la gente de Mircosoft sabe que su navegador deja mucho que desear, inventaron una forma fácil para que los desarrolladores podamos escribir código que sólo el IE pueda ver; lo hicieron en la forma de comentarios de HTML, pero con una estructura estándar que el IE leerá.

Haciendo uso de esta posibilidad, podemos agregar un archivo JavaScript externo, que sólo IE verá. Escribiendo el siguiente código dentro de la etiqueta head:

<!--[if IE]>
    <script type="text/javascript" src="ruta_al_archivo_javascript.js"></script>
<![endif]-->

Los demás navegadores verán eso como parte de un comentario de HTML, y no cargarán el JS externo.

Un poco de JS no intrusivo:

A continuación, utilicé un poco de JavaScript para escribir contenido en el HTML. ¿No podría haber escrito el código HTML directamente dentro de la etiqueta body, utilizando los comentarios condicionales propios de IE? Sí, lo podría haber hecho, pero preferí utilizar JS porque no quería ensuciar el código HTML (ni siquiera con un “comentario”) con todo este asunto. Cada cual podrá sopesar qué le conviene, según el caso.

El código JS será algo así:

// definir la funcion escribirCartelIE:
function escribirCartelIE() {
    // chequea que funcione el control del DOM desde JS:
    if (!document.getElementsByTagName){
        return;
    }
    // crear una referencia al body:
    var body_element = document.body;
    // modificar el contenido del body, agregándole un poco de HTML al principio:
    body_element.innerHTML = '<div id="cartel_ie"><p>Ups! Est&amp;aacute;s utilizando Internet Explorer.</p><p>El <strong>Microsoft Internet Explorer</strong> es un navegador web inseguro, inc&amp;oacute;modo y cuya habilidad para mostrar correctamente las p&amp;aacute;ginas web deja mucho que desear. Por fortuna, no es el &amp;uacute;nico navegador que existe en el mercado. Te recomiendo que pruebes alguno de los siguientes navegadores:</p><ul><li><a href="http://www.mozilla.com">Mozilla Firefox</a></li><li><a href="http://www.google.com/chrome">Google Chrome</a></li><li><a href="http://www.apple.com/safari/">Apple Safari</a></li><li><a href="http://www.opera.com">Opera</a></li></ul></div>' + body_element.innerHTML;
}
// hacer todo cuando se cargue el HTML:
window.onload = escribirCartelIE;

Desde ya, el mensaje puede ser otro. Estoy seguro de que tendrán más imaginación que yo a la hora de redactar el texto.

Fíjense que no incluí código JS en el html. Recuerden que es siempre conveniente mantener separado el contenido (HTML), de la presentación (CSS) y del comportamiento (JS).

CSS a gusto:

Cuando el IE termine de cargar la página, ejecutará la función escribirCartelIE, que modificará el contenido del HTML. A partir de ese momento, el HTML literalmente tendrá nuevos elementos: un div con id cartel_ie y su contenido.

Las órdenes de cómo deben presentarse estos elementos, pueden estar junto con los demás selectores, en el archivo CSS que se esté usando. Esto no afecta al resto del contenido del CSS. Los navegadores que no tengan ese elemento en el HTML, no aplicarán esas órdenes del CSS.

Aquí, a modo de ejemplo, el código CSS que se está utilizando en este sitio:

/* css para IE */
#cartel_ie {
    width: 428px;
    padding: 10px;
    border: 1px dotted #F0F;
    font: 13px/1.5em Georgia, "Times New Roman", Times, serif;
    margin: 10px auto 5px 249px;
}
#cartel_ie .titulo {
    font: 16px "Courier New", Courier, mono;
    color: #F0F;
}

¡Los invito a hacer una movida similar en sus sitios web personales! Un pequeño banner no basta.

Internet y Web no son sinónimos

Lo sabemos: hablamos mal. Todos utilizamos palabras que no son las correctas, en los momentos inadecuados; decimos acerca de cosas que no sabemos, en palabras cuya definición precisa desconocemos. Hablar mal está bien, porque previene una dictadura de ideas y promueve el movimiento y la mutación de la lengua. Todo esto está muy lindo, salvo que no se trata de una práctica que convenga en el terreno técnico o tecnológico, más bien todo lo contrario.

Al menos quienes trabajamos diariamente con estas tecnologías debemos hacer el intento de nombrar la Internet y la Web con precisión.

A continuación, una breve reseña pa’ los despistados:

La Internet:
Es una red de redes de computadoras, que funciona a nivel global, y que permite la comunicación entre cualquier par de computadoras que se encuentren conectadas a la misma.
En fin: se trata de una cantidad apabullante de computadoras conectadas por medio de cables, y que se comunican utilizando ciertos protocolos de transferencia de datos.

La World Wide Web (comúnmente llamada Web):
Es un conjunto de tecnologías de software que posibilita que ciertos archivos  alojados en unas computadoras se hagan públicos, permitiendo su acceso desde otras computadoras en lugares remotos.
Es una red de archivos (principalmente en formato HTML), libremente accesible, que funciona a través del cableado y los protocolos proporcionados por la Internet. Estos archivos suelen estar interconectados a través de links, permitiendo la navegación entre hipertextos y facilitando la búsqueda de información relevante sobre temas relacionados.
La WWW es uno de los tantos servicios que funcionan a través de la Internet, así como el E-mail, los diferentes servicios de chat, y el FTP, entre otros.

En este sentido, cuando Fibertel o Arnet dejen de funcionar debiéramos decir que “se pudrió nuestra conexión a la Internet”, y cuando nos encontremos leyendo artículos en algún blog, o visitando ffffound, decir que estamos “navegando en la Web”.

Nótese que si “se pudre la conexión a la Internet”, no puedo hacer uso de ninguno de los servicios que de ella dependen: ni navegar en la Web, ni chatear con el MSN Messenger, ni subir archivos a un servidor vía FTP. Tal es la distancia entre los significados de ambos significantes.

Un dato curioso —y que muchos desconocen— es que las conexiones de Internet son mayormente por cable, incluso a nivel global; esto significa que existen extensísimos trazados de cables que cruzan los océanos y que posibilitan que hoy podamos navegar, chatear, enviarnos emails y demás, a velocidades impensadas.