El simpático video-clip de la banda OK Go, del tema Here it goes again, es de los más vistos en YouTube, con más de 49 millones de vistas según la Wikipedia. Este tipo de popularidad no siempre se debe exclusivamente a la calidad del producto, pero creo que en este caso la calidad es determinante.
Las características propias del género video-clip, imponen a una pieza de este tipo: síntesis, coherencia en todas sus dimensiones, y un partido conceptual fuerte (que determinará, en definitiva, esta coherencia). La cultura proyectual me enseñó —a veces a los golpes— que en un proyecto ningún elemento sobrevive sin finalidad: si su aporte no resulta significativo para la pieza, el elemento en cuestión podrá desaparecer, también, sin acarrear una pérdida significativa.
Decía, entonces, que el video-clip requiere —quizás más que otros géneros— síntesis, coherencia y un partido conceptual fuerte porque se trata de mantener el goce y la atención del espectador por un lapso de tiempo muy corto, cuando en realidad quien está mirando probablemente vio, y verá otros veinte o treinta videos uno detrás de otro. Sin estas consideraciones, la pieza pierde potencia y pasa desapercibida, o se mimetiza con el ruido de la programación, de por sí ruidosa, de canales como VH1 o Mtv.
El fin de semana volví a ver este video después de mucho tiempo, y lo encontré genial justamente porque lleva a la práctica con gracia estas cuestiones.
Todo se encuentra filmado con cámara fija y los únicos elementos en movimiento son los cuatro músicos. La composición es contundente y goza de una simetría envidiable; aparenta cierta desprolijidad en consonancia con el estilo de música: el cuadro, la posición de los aparatos de gimnasia y el fondo parecen estar puestos sin mucho cuidado, pero un análisis más precavido (si miramos, por ejemplo, las agarraderas de los aparatos) saca a la luz un ordenamiento simétrico absolutamente obsesivo.
La simetría vuelve a repetirse en la vestimenta de los cuatro músicos: el fucsia está alternado en el primer par (en los pantalones de uno y la camisa del otro), mientras que el borravino y negro se encuentran intercalados en el segundo par.
Los artefactos tampoco están elegidos al azar y determinan casi por completo el tipo de video que vemos. Toda la coreografía se basa en la funcionalidad de este tipo de aparato de gimnasia (éste, y no otro): tanto en su uso convencional (el movimiento de la cinta), como en su uso no planificado, que implica una violación del uso oficial del objeto, como cuando los músicos se trepan a las agarraderas.
Los movimientos juegan con la simetría, al tiempo que mantienen esa aparente desprolijidad que veíamos en la disposición de los objetos y la cámara. Al tratarse de personas que no son bailarines, la asincronía en sus movimientos se da de forma muy natural.
No quiero extender mucho más el post; quería, simplemente, compartir las impresiones que tuve el fin de semana mientras recordaba este video gracias a la televización que VH1 hizo en un countdown del estilo “temas para el gym”.
Luuuuk,
felicitaciones, veo que finalmente hiciste lo que mas ganas tenias de hacer.. un blog personal!
Esta muy lindo, y confio en que va a tener contenidos de calidad. Abrazo hip hip hurra
Tantísimas gracias Mr. Berakha!
El no-tan-joven-berakha es un diseñador e ilustrador genial, cuyos trabajos pueden ver en su flickr.
Muy buen video ese!!!
Luke, TODAS las felicitaciones por Blog, a meterle pila.-
Besote!!