Herb Lubalin… groso

Pocos diseñadores manejaron con la maestría de Herb Lubalin los vericuetos tipográficos. Sí, ya sé ya sé… hoy en día tenemos las locuras de Marian Bantjes, pero convengamos que el amigo Herb jugó de forma exquisita con las formas tipográficas, evocando significados increíbles hace tantísimos años, y sin Illustrator.

Muchos son los que critican la tipografía ITC Avant Garde (diseñada por Lubalin), por extremadamente geométrica —en contraposición a otras tipografías similares en cuanto a la inspiración geométrica, pero con menor sumisión a la geometría y un mayor respeto por los necesarios ajustes ópticos, como es el caso en la familia Futura (de Paul Renner)—. Lo que muchos desconocen, es que la tipografía nació únicamente como solución para la realización del logo de la revista homónima. Lubalin había realizado ese logo, diseñando únicamente los caracteres que necesitaba para la tapa de la revista, y con ligaduras especialmente pensadas para escribir esas palabras salvando los problemas de espaciado entre los pares de signos. Con posterioridad el diseñador creó toda la familia, agregándole ligaduras para poder realizar juegos similares a los que había planteado en la marca de la publicación. Por desgracia, la comunidad de diseñadores malinterpretó, en general, las intenciones de dicha tipografía, que fue utilizada para texto, abusando de sus ligaduras u omitiéndolas por completo.

Una familia tipográfica no es buena o mala en sí. No podemos analizar la calidad de una familia tipográfica de forma aislada, sin tener en cuenta los usos: una obviedad que vale la pena recordar es que las tipografías se diseñan para ser usadas. Hay fuentes que escriben bien en determinados contextos y utilizadas de determinada forma, y otras que funcionan mejor en otras situaciones y modos de uso. Analizar la calidad de una familia tipográfica siempre implica escribir, y al escribir se toman decisiones de diseño indefectiblemente: un cuerpo, un interletrado, un interlineado, una paleta cromática, incluso el idioma cambia radicalmente la forma de escribir de una familia tipográfica.

El valor de una fuente, cuando fuera de un texto, es un valor meramente formal. Ahí donde los signos y caracteres dicen, escriben, es cuando surge el valor tipográfico.

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4 Responses

  1. joven ber dice:

    que me decis del valor tipografico de la comic sans?

  2. Probablemente lo encontremos en las fotocopias que pegan las maestras jardineras a sus pequeños alumnos en sus cuadernos de comunicaciones.

    Algo me dice que la Helvetica estaría fuera de lugar, y que pagar por otra fuente estilo escrita-a-mano-desprolija-como-niño (pero mejor que la Comic Sans), no es una opción.

    (Claro que también podrían escribir a mano y fotocopiar, pero viste cómo es esto…)

  3. daf dice:

    El problema de la AG es que la usó el corel como predeterminada… cualquier fuente que se use como predeterminada en un software va a quedar condenada a ser mal vista. Aunque me esfuerce para mi la Myriad es insípida, y nunca la pruebo, y me sorprendo mucho cuando una marca me gusta, y OH! es Myriad!!!

    Lo que pasa con la ComicSans es similar. Fue creada con un fin, ser una fuente PARA COMICS y sus mayusculas son excelentes para eso! el problema es que fue incluída en el paquete y la gente la empezó a usar porque le resultaba amigable? simpática?

    Sea como sea, coincido 100% con lucas, que no podemos juzgar las fuentes con tanto fundamentalismo.

  4. Daf: no sabía ese dato en relación al Corel. Claro, es terrible cuando eso sucede. Como cuando se utiliza una buena pieza musical para cortina de algún programa de radio o tv. En fin, una lástima.

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