El otro día me junté a comer locro con un viejo amigo mío —uno que en algún momento supo jugar al poliladron en los pasillos de nuestra escuela primaria, y que el presente lo encuentra abogado— y no sé cómo terminamos hablando de diseño. Noté en aquel momento que debía hacer una brevísima introducción explicándole qué es (como si tal cosa fuese posible), y comencé diciendo que “el diseño no es una cuestión estética”.
Continué contándole por qué el diseño es función, materiales, técnica, y varios etcéteras que ahora no vienen al caso. Lo que sí nos importa, es que a la mañana siguiente me desperté un tanto inquieto pensando no sólo por qué demonios había dicho eso, sino además cómo fue que eso había aparecido con tanta naturalidad en mi discurso, como un terrible lapsus freudiano favorecido por el vino que acompañaba al riquísimo locro picante de El Sanjuanino.
Cuando tuve tiempo para analizar el asunto entendí que al decir aquello, lo hice desde el lugar de diseñador moderno (utilizo aquí la palabra “moderno” no como sinónimo de novedoso, nuevo, etc., sino refiriéndome a la ideología o movimiento específico dentro de la historia del diseño). A nivel formal, el diseño moderno basó su revolución en la búsqueda de la pureza y la no arbitrariedad: la forma debía seguir la función. En este sentido, el diseñador industrial Dieter Rams escribió una serie de máximas para el buen diseño que listo a continuación:
- Gutes Design ist innovativ.
- Gutes Design macht ein Produkt verständlich.
- Gutes Design ist ästhetisch.
- Gutes Design macht ein Produkt brauchbar.
- Gutes Design ist unaufdringlich.
- Gutes Design ist ehrlich.
- Gutes Design ist langlebig.
- Gutes Design ist konsequent bis ins letzte Detail.
- Gutes Design ist umweltfreundlich.
- Gutes Design ist sowenig Design wie möglich.
- El buen diseño es innovador.
- El buen diseño hace útil al producto.
- El buen diseño es estético.
- El buen diseño hace comprensible al producto.
- El buen diseño es honesto.
- El buen diseño es no-intrusivo.
- El buen diseño es duradero.
- El buen diseño se prolonga hasta el último detalle.
- El buen diseño está comprometido con el medio ambiente.
- Buen diseño significa tan poco diseño como sea posible.
Sipt, uno de los ítems de la lista dice que el buen diseño es estético. Pero vale la pena aclarar que lo dice en tanto que:
La calidad estética de un producto es parte integral de su utilidad ya que los productos que utilizamos diariamente afectan a nuestra persona y nuestro bienestar; pero sólo los objetos bien ejecutados pueden ser hermosos. (fuente)
Es decir que el diseño moderno le daba importancia a la cuestión estética sólo en tanto y en cuanto consideraba al bienestar del usuario como una de las funciones del objeto, y lo estético como medio para satisfacer esa necesidad.
Cuando desaparece el valor estético en sí mismo, y se pierde la posibilidad de la arbitrariedad en la forma, todo pasa a depender de la dimensión funcional del objeto: incluyendo su forma.
Dándole aún más vueltas al asunto, comprendí que cuando dije “el diseño no es una cuestión estética”, lo que estaba significando, en definitiva, era que el diseño no es arte. Claro, en lindo brete me metí. Si la Estética es la raíz filosófica encargada de pensar el terreno de lo bello y lo feo, pues entonces es la encargada de pensar el arte; si el diseño no es de interés estético —es decir, si no se relaciona con lo bello y lo feo—, es de interés utilitario: su importancia radica en lo útil o inútil de su producción.
Sin embargo, al pensar al diseño como en el terreno de lo útil únicamente algo hace ruido… verdad? Sí, sé que al decir esto sufriré el ataque de una horda de zombies modernos, pero creo que prefiero correr el riesgo. Después de todo, el diseño es, también, una cuestión estética.


7 Comentarios
Me mata el luke escritor!!!!…..
Bien ahi, me gusta la iniciativa!!! quiero el libro dedicado….
¡Gracias por la buena onda Baby! A mí también me mata el Luke escritor: para escribir un libro haría falta más que “sipt” y “brete”. Sería lindo poder hacerlo algún día :) pero por ahora soy un gil más que tiene blog.
‘chas gracias! Salutes!
Me parece que, siendo diseñadores, es muy complejo tratar de explicarle a quien no lo es, cuál es el sentido del diseño. Quizás por eso es que intentamos dejar bien claro que no se trata de un juicio de valor lindo/feo; no se trata de un producto para ser analizado en esos términos. A partir de ahí todo se vuelve cada vez más complicado e interesante.
Creo que diste en la tecla, como se suele decir, y sacaste a la luz otro tema muy interesante.
Según tu visión, aquello de “el diseño no es arte”, tiene que ver —entre otras cosas— con aclarar que no se trata de una boludez, algo lindo o feo, sino algo importante. Sería, en ese caso, inseguridad por nuestra parte (hablando desde el punto de vista de los diseñadores, claro está).
Por otro lado… Qué curioso, no? Que en cierto ámbito, lo artístico pueda parecer banal. Es llamativo justamente porque el Arte no suele apreciarse como algo trivial y sin importancia, más bien todo lo contrario. Sin embargo decir que algo que no es Arte entra en el terreno de lo artístico aparentemente lo desmerece.
para mi el diseño como producto final no es arte
pero si el diseñador es un artista..
porque comunicar bien, es un arte!
el arte de tomar decisiones correctas!
ai recién me doy cuenta de que.. me vas a tener como alumna el año que viene!
Gracias por tu aporte Paloma, lo vi recién hoy! (estoy un poco atrasado con los comentarios del blog)
¿El año que viene vas a cursar Computación Gráfica 3? Agarrate la peluca!
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